Campo – “La mala sangre” (Discos del Saladillo)

Pasaron unos cuantos km desde la irrupción entre las malezas de este dúo espectral con “Cuero, Bosta y Vaca“, para que en la transición de una banquina pantanosa el destello fugaz de un “Fuego Fatuo” diera origen a “La Mala Sangre“, el nuevo EP de Campo. Para el aquel que nunca escuchó Campo, me permito sugerirle un maridaje perfecto de unas cuantas horas de ruta por la pampa húmeda observando desde una ventanilla el devenir de los paisajes rurales en conjunción con las absorbentes melodías astrales. Un stop de caucho al costado de una gomería en Murphy, una densa niebla al atravesar Vera y Pintado, el intenso aroma a aceite de girasol en la pequeña metrópoli silo de Bombal. Así es como la pareja agraria integrada por Juan Fuego en percusión y Mauro Cuffaro en guitarras y sintes, nos entregan su nueva cosecha polifónica, donde el leitmotiv es el viaje mismo.Tarde de Burros pone primera. La salida de la finitud de la ciudad y el advenimiento de la inmensidad rural navegando en la órbita de un steady riff rutero. Luna & Estrella, aterciopelada, eclesiástica, dos yeguas galopando libremente campos cobrizos…denles sorgo. Hay una tensa calma de baja presión, de repente irrumpe Los Molinos con una potente distorsión-sudestada que depura toda existencia turbia para dar origen a una naturaleza inmaculada, diáfana. Es hora de un parate, área de descanso, reverb y delay fundiéndose bajo la sombra de una Hoja de Ombú. Se hace de noche y la ruta se presenta como una pista de despegue hacia el cosmos, solo que ahí está el Fango, ese lodo que nos succiona nuevamente a la tierra para recordarnos del caos de donde venimos, hasta que finalmente aquel Rastrojero, ese utilitario rústico de cuatro cilindros, nos levanta y se abre paso entre tierra y barro para devolvernos al pavimento estático de la ciudad.

campo

Lo cierto es que en esta nueva producción de Campo hay elementos básicos que no pasan desapercibidos. Los riff de guitarra continúan su marcha cual motor diésel, la textura de sintetizadores constituye un tendido eléctrico de media tensión que transporta la corriente de la ciudad al campo y viceversa, y en el fondo de todo yacen las bases crudas del silvicultor, aquel que percusiona con troncos de alta densidad pero constantemente siembra nuevos ritmos.

Viajar y cambiar de lugar revitaliza la mente, le atribuyen haber dicho a Seneca. En todo caso, no te pierdas este nuevo viaje que propone Campo.

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